Los silencios de María Corina ¿Sólo basta con la “libertad”?
Por Jesús Noel Hermoso F. Todos tenemos referencias culturales para cada situación. Nuestras evocaciones son resultado de los valores e ideas que constituyen nuestra historia y ser. Por eso, sé que a muy pocos la llegada de María Corina Machado a Venezuela le pudo haber traído a la mente un son cubano. Pero yo de inmediato canté: “Se acabó la diversión. Llegó el comandante y mandó a parar”. La relación es paradójica en todo sentido, pero eso fue lo que sucedió el 25 de octubre. El ingreso furtivo de la líder venezolana, a todas luces y con suficiente evidencia en desacato a la exigencia de Donald Trump y su amigo Marcos Rubio de que no regresara aún, puso un “parao” en el tablero político, como podía preverse y como, precisamente, quería evitar el régimen gringo y su aliado en el terreno: la dictadura chavista. Su hazaña es una suerte de “neo antimperialismo” desobediente, que muestra un compromiso aparentemente franco con Venezuela. Pero este cambio político encierra más es...



